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UN FIN DE SEMANA EN PRAGA

Gracias a que mi prima se fue a esta ciudad a pasar su Erasmus, pude descubrirla, y desde entonces, cada vez que alguien comenta que está buscando un viaje para un fin de semana o un puente en alguna ciudad europea, Praga es siempre una de mis primeras recomendaciones para su destino. Es una ciudad preciosa, llena de arte, historia, música, gente… un placer que tenéis que visitar alguna vez en vuestra vida.

Cuando la visitas, entiendes que la capital Checa sea una de las veinte ciudades más visitadas del mundo, y que además, su casco histórico haya sido nombrado Patrimonio de la Humanidad.

Praga ha sido uno de los centros culturales más significativos de Europa desde hace muchos años, ha tenido y tiene una gran actividad escénica y operística, de la cual, si os interesa, podéis encontrar una formidable agenda durante todo el año.

Además de su riqueza artística, hay que señalar también su gran riqueza arquitectónica procedente de su historia. En ella han convivido diversas culturas, ha sobrevivido a varias guerras, las últimas, las dos guerras mundiales, pasó a estar bajo dominio de la dictadura nazi para posteriormente quedar bajo la influencia soviética… todo ello ello le ha dejado huella y la ha convertido en una ciudad impregnada de historia, que se respira por cada calle que paseas, y en cada edificio, conviviendo diversos estilos.

Para moveros por la ciudad, podéis hacer uso de su red de transporte público que incluye el Metro, Tranvías, Autobuses… pero realmente, si os alojáis medianamente en una zona céntrica, no os hará falta, es una ciudad que se puede recorrer perfectamente andando. En los días que nosotros estuvimos, no cogimos ningún transporte público, exceptuando el autobús y metro para movernos entre el aeropuerto y nuestro alojamiento.

 

En cuanto a gastronomía, como la mayoría de las ciudades de Centro Europa, encontraréis platos sobre todo basados en carnes, guisos… el pescado no suele ser muy común. Pero sin duda el plato estrella y que no podéis volveros sin probarlo es el famoso GOULASH. Es un guiso preparado a base de carne de vaca, cebollas, pimiento, pimentón y alguna que otra especia… se sirve dentro de un pan redondo que se vacía para introducir dentro el guiso. De verdad, está muy rico y os va a encantar.

Por otro lado, si sois aficionados a la cerveza, esta es vuestra ciudad. Además de porque es bastante barata, medio litro cuesta un poco más de 1€, está super rica. Aunque la que más conocemos es la Pilsner, la mayoría de los locales fabrican su propia cerveza, así que no os cortéis y pedir la cerveza de la casa, os sorprenderá.

Por cierto, ¿no habláis checo? Sin problemas!! Como en la gran mayoría de las ciudades europeas, en inglés podréis manejaros perfectamente en tiendas, restaurantes, museos…

Por último, comentaros que en Praga la moneda oficial son las coronas, por lo que tendréis que cambiar dinero antes de iniciar vuestro viaje, para poder pagar a vuestra llegada como mínimo el transporte público en el desplazamiento desde el aeropuerto. Una vez allí, como en la mayoría de las ciudades, no hay problema para que saquéis dinero desde cualquier cajero con vuestras tarjetas.

El recorrido que os he preparado esta vez es para un fin de semana. Lógicamente la ciudad da para muchísimo más, pero si solo tenéis un fin de semana para visitarla, podéis organizaroslo muy bien para ver la gran mayoría de las cosas importantes de la ciudad.